Principios de Chapultepec IA México: guía ética para el uso de IA

Principios de Chapultepec IA México: guía ética para el uso de IA

Los Principios de Chapultepec IA México abren una conversación urgente sobre cómo pensar el uso ético de la inteligencia artificial en el país. En un contexto donde la IA avanza más rápido que las regulaciones y los marcos institucionales, esta guía propone un punto de partida para discutir responsabilidad, gobernanza y buenas prácticas. Más que un documento técnico aislado, plantea preguntas clave sobre cómo integrar la inteligencia artificial con criterios éticos en el contexto mexicano.

El 29 de enero de 2026, en la Ciudad de México, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) presentaron Los Principios de Chapultepec, una Declaración de ética y buenas prácticas para el uso y desarrollo de la Inteligencia Artificial.

El documento establece una guía orientadora para impulsar la innovación tecnológica de manera coherente con la dignidad humana, la justicia social y el bien común, reconociendo que la IA puede traer beneficios decisivos, pero también riesgos y efectos indeseables si se adopta sin criterios éticos claros.

¿Qué son los Principios de Chapultepec IA México?

La Declaración de Los Principios de Chapultepec parte de varios “motivos” clave:

  • La tecnología tiene efectos directos en nuestra vida cotidiana y en cómo interactuamos socialmente.
  • Los avances tecnológicos no son socialmente neutros: si son significativos, impactan la vida social.
  • La Inteligencia Artificial es uno de los desarrollos científicos y tecnológicos más relevantes de nuestra época.
  • La IA bien orientada, puede contribuir al bienestar social, a reducir desigualdades y a construir un país más justo, equitativo y sustentable.
  • La IA también puede producir efectos dañinos: profundizar desigualdades, generar nuevas formas de discriminación y afectar derechos fundamentales si no hay criterios éticos.
  • Por eso, se requiere una visión pública y ética de la IA, con marcos de gobernanza responsables a lo largo de todo el ciclo de vida de los sistemas.

Los 10 principios orientadores de la Inteligencia Artificial

La Declaración de Los Principios de Chapultepec organiza su propuesta en diez principios. Estos son los ejes:

1) La IA debe ampliar derechos, nunca reducirlos

Se subraya que los sistemas de IA deben proteger derechos humanos y evitar decisiones automatizadas que reproduzcan prejuicios y exclusiones. También exige revisar continuamente si los datos y criterios reproducen desigualdades históricas (por ejemplo, de género, origen étnico, condición social o discapacidad), e incluso alerta sobre el uso de IA para engañar o desinformar.

2) Las decisiones apoyadas por IA deben tener responsables humanos

La IA no puede operar “sin responsables”. El uso público y ético de la Inteligencia Artificial debe sustentarse en marcos institucionales claros que definan quién diseña, quién decide, quién supervisa y quién responde por los efectos.

3) Si una decisión no puede explicarse, no debe automatizarse

La Declaración exige que las personas puedan saber cuándo una decisión fue apoyada por un sistema automatizado, comprender razonablemente cómo se llegó a ella y reconstruir el proceso que la produjo, con información clara sobre fuentes y bases del producto final.

4) La IA se gobierna mejor cuando se decide en colectivo

Las decisiones sobre desarrollo y uso de IA no deben tomarse de manera aislada ni exclusivamente técnica. Se pide promover participación y diálogo con ciudadanía, academia, comunidades, organizaciones sociales y sector productivo para orientar el desarrollo al interés público.

5) La IA solo es valiosa si genera bienestar para todas las personas

No basta la eficiencia técnica: debe evaluarse por su capacidad de generar valor público. En el ámbito gubernamental, su uso debe contribuir a ampliar derechos, reducir desigualdades y mejorar el acceso a servicios esenciales.

6) Antes de automatizar, hay que comprender a quién y a qué afecta

Antes y durante la implementación, deben evaluarse efectos sociales, territoriales y ambientales. Además, se recuerda que la IA no es solo software: depende de infraestructuras físicas, consumo energético y recursos naturales; por lo tanto, su desarrollo debe ser sustentable.

7) La tecnología estratégica debe responder a las necesidades del país

El desarrollo de infraestructuras públicas para la IA debe fortalecer la capacidad nacional para decidir de forma autónoma sobre tecnologías estratégicas, alineándose con necesidades nacionales y visión de largo plazo.

8) El desarrollo de IA requiere fortalecer la educación y el conocimiento

La IA es un desafío técnico, pero también científico, educativo y humanístico. Su despliegue debe acompañarse de fortalecimiento de capacidades en todos los niveles educativos, formación continua y reconversión de perfiles profesionales, además de investigación interdisciplinaria que integre ciencias, tecnologías y humanidades.

9) La IA no puede ser ajena a la diversidad cultural y lingüística del país

Para reflejar la diversidad cultural, se propone recuperar y fortalecer lenguas indígenas y construir acervos lingüísticos que permitan alimentar sistemas de IA desde nuestra realidad propia.

10) Los datos son un bien público que debe cuidarse con responsabilidad

Se enfatiza que esta tecnología se construye a partir de datos (imágenes, documentos, información personal). El uso ético de la Inteligencia Artificial exige garantizar calidad, representatividad, seguridad de la información, respeto a la privacidad e interés público. También se subraya prevenir usos indebidos, proteger información sensible y fortalecer la ciberseguridad durante todo el ciclo de vida.

Cómo aplican los Principios de Chapultepec IA México al uso ético de la IA

Aunque el comunicado tiene un enfoque amplio, su lectura en educación es directa:

  • La integridad académica se vuelve inseparable de la gobernanza de IA: responsabilidades, trazabilidad y rendición de cuentas.
  • La pertinencia pedagógica requiere reglas claras: cuándo usar IA, para qué, y cómo evaluar sin caer en automatización opaca.
  • La alfabetización en IA ya no es opcional: es condición para el uso responsable por parte de docentes, estudiantes y directivos.
  • La privacidad y protección de datos debe ser ética, es importante tener claro: qué se comparte, con quién, con qué consentimiento y bajo qué controles.

Los Principios de Chapultepec funcionan como una brújula: reconocen el potencial de la IA, pero colocan en el centro la dignidad humana, la justicia social, el bien común, la diversidad cultural y la responsabilidad institucional. Para cualquier organización educativa, son una invitación clara: innovar sí, pero con gobernanza, explicabilidad, evaluación de impacto y cuidado de datos.

Desireé Torres Lozano

Desireé Torres Lozano

Desireé Torres Lozano es filósofa, académica y especialista en ética e inteligencia artificial en educación. En ETHIALab diseña criterios, diagnósticos y estrategias institucionales para el uso responsable de la IA en escuelas y universidades, con énfasis en gobernanza, integridad académica, privacidad y pertinencia pedagógica.