Impacto de la inteligencia artificial en el empleo: ¿alcanza un fondo del 5% para repararlo?

Impacto de la inteligencia artificial en el empleo: ¿alcanza un fondo del 5% para repararlo?

El impacto de la inteligencia artificial en el empleo dejó de ser un debate de especialistas para convertirse en una decisión corporativa. Esta semana, una de las empresas que desarrolla estos sistemas anunció que destinará parte de su propio capital a atenderlo. La pregunta de fondo sigue abierta: ¿quién debe responder por los cambios que la tecnología trae al trabajo?

Qué anunció Anthropic y por qué importa

Según Fox News, Anthropic anunció que destinará el 5% de sus acciones al Anthropic Public Benefit Fund, una medida que aún requiere la aprobación de los accionistas. El fondo podría financiar donaciones a organizaciones sin fines de lucro o distribuciones económicas directas a ciertos grupos, y uno de sus focos es el efecto de la IA en el empleo.

La compañía ya había comprometido 200 millones de dólares para estudiar ese impacto y buscar soluciones. Su razonamiento, citado en la nota, es que «dado el ritmo del progreso de la IA, podrían hacer falta enfoques más audaces». Además, el capital del fondo no podrá usarse para cabildeo ni contribuciones políticas, y sus cofundadores se comprometieron a donar el 80% de sus participaciones.

El impacto de la inteligencia artificial en el empleo: dos lecturas de un mismo gesto

Hay quien verá en esto una muestra de responsabilidad: una empresa que reconoce que su producto puede alterar el trabajo de muchas personas y pone recursos propios sobre la mesa. Es un ejemplo de lo que llamamos responsabilidad de las empresas de inteligencia artificial, y no es habitual.

Otros señalarán el contexto: el anuncio llega antes de una posible salida a bolsa que, según la misma fuente, podría ocurrir en noviembre. También cabe preguntarse si un fondo, por generoso que sea, puede sustituir las reglas que protegen a quienes pierden o cambian de empleo. Ninguna de las dos lecturas excluye a la otra; lo importante es que sean visibles, discutibles y que no sustituyan la conversación pública sobre cómo repartir los costos y beneficios de esta transición.

La IA que ya entró al trabajo sin permiso

Mientras se debate el futuro, el presente ya tiene sus tensiones. Un informe de Deloitte indica que el 49% de los trabajadores que usan IA emplea herramientas no aprobadas por su empresa, y que solo una de cada cinco compañías tiene gobernanza madura para agentes de IA.

El uso de IA no autorizada en el trabajo no siempre nace de la mala fe: muchas personas buscan simplemente rendir más. Pero deja preguntas sin respuesta sobre qué datos se comparten, quién supervisa los resultados y quién responde por un error. Sin reglas claras, la carga recae en la persona trabajadora. El panorama europeo añade otro dato: según un Eurobarómetro del 30 de septiembre, el 15% de los empleados europeos reporta estafas generadas con IA y solo el 48% afirma saber reconocer un video falso. Usar IA en el trabajo exige tanto permisos como criterio.

Francia: poner límites por la vía laboral

Un contrapeso interesante viene de Europa. Según el panorama de ActuIA, en Francia un tribunal de Créteil suspendió una reorganización basada en IA en la empresa Gisi, y Malakoff Humanis firmó con cuatro sindicatos un acuerdo según el cual el despliegue de un sistema de IA «no puede por sí mismo constituir» motivo de despido económico.

Es un enfoque distinto al del fondo: en lugar de compensar después, acuerda antes. Estos casos son un recordatorio de que los despidos por inteligencia artificial no son un destino técnico inevitable, sino una decisión que puede negociarse, consultarse y, en ocasiones, frenarse.

Para reflexionar

La ética de la IA en el trabajo no se agota en ninguna de estas respuestas: ni el gesto filantrópico, ni la regulación, ni la negociación colectiva bastan solas. Para las instituciones educativas, la tarea es doble: formar a estudiantes y docentes para un mercado en transformación y aplicar a su propia casa las preguntas que hoy se hacen a las empresas. Un buen primer paso es evaluar qué tan preparada está tu institución. Más análisis en el blog de EthiaLab y en ethialab.com.

César Sandoval Manjarrez

César Sandoval Manjarrez

César Sandoval es cofundador y director creativo de ETHIALAB, donde impulsa una visión crítica y creativa sobre el uso de la inteligencia artificial. Es experto en IA generativa de imágenes y cuenta con experiencia en fotografía, producción audiovisual, narrativa visual, branding y desarrollo de proyectos creativos apoyados en nuevas tecnologías.